Los desechos en una mudanza

Toda mudanza implica que, irrevocablemente, vas a tener que poner un poco de orden. Esto significa que deberás hacer inventario de todas tus pertenencias, clasificarlas y empaquetarlas. También, con toda probabilidad, vas a encontrar —y generar— muchos desechos en una mudanza; existirán cosas, productos y objetos que deberás tirar porque no tendrá sentido meterlos en una caja para llevarlos a tu nuevo destino. Este asunto es el que queremos tratar hoy.

 

desechos en una mudanza

 

No te desentiendas de los desechos en una mudanza

Aunque quizá no vuelvas a ver a los nuevos moradores de tu casa actual, ¿no crees que es mejor quedar bien y dejarlo todo limpio? ¿No quieres que tengan esta misma consideración contigo en lo que respecta a tu nueva casa? Es por ello que compartimos aquí algunas recomendaciones relativas a los desechos en una mudanza y a qué debemos hacer con ellos. Comprobarás que se trata de usar la cabeza y el sentido común.

  • Pilas y baterías.- Salvo que tengas por costumbre usar pilas y baterías recargables, es probable que en casa tengas muchas guardadas en alguna parte, ya gastadas y que no sabes qué hacer con ellas. ¿Tiene sentido que las metas en una caja durante la mudanza? Has de tirarlas a la basura, pero no a la basura convencional. Existen muchos puntos de recogida (paradas de autobús, grandes superficies comerciales, puntos limpios, etc.) donde deshacerte de ellas, por lo que realmente no tienes excusa.
  • Bombillas.- Dependiendo del tipo que sean, quizá no merezca la pena llevártelas. Es una cortesía dejarlas en la casa que abandonas pero, si te las llevas, es probable que se rompan. En cualquiera de los casos, si están gastadas, llévalas al punto limpio más cercano y pregunta allí a los operarios.
  • Medicinas caducadas.- Uno de los desechos en una mudanza más comunes; cuando estamos empaquetando nos damos cuenta de que muchos de los medicamentos que tenemos en casa están caducados. No los lleves a tu nueva casa; llévalos a la farmacia más cercana y entrégalos allí.
  • Botes de pintura.- Quizá ni recordabas que los tenías porque los usaste cuando te mudaste, hace ya años. Es probable que la pintura se haya echado a perder pero, en cualquiera de los casos, nunca la tires a un contenedor convencional. Lleva los botes de pintura al punto limpio para asegurarte de no contaminar el medioambiente.

Qué hacer con los trastos viejos en una mudanza

¿Se les ha ocurrido que una mudanza es probablemente el mejor momento de sus vidas para, de una vez por todas, poner orden en casa y deshacerse de los trastos viejos? ¿Son conscientes de que bajo las camas, en los cajones y en los armarios, en los altillos y en los baúles, hay muchos objetos y trastos inservibles que quizá ni siquiera recordamos poseer pero que también habrá que inevitablemente empaquetar y trasladar? ¿De verdad que es inevitable? Nosotros creemos que no.

¿Qué hacer con los trastos viejos?

Es una pena que no aprovechemos la mudanza para localizar todos los trastos viejos que tenemos en casa y empezar a tomar decisiones sobre su nuevo destino; ¿tirar? ¿Reciclar? ¿Donar? ¿Reutilizar? ¿Reparar?

Trastos viejos y bártulos de todo tipo. Ropa vieja. Teléfonos móviles descartados. Cargadores (a granel). Juguetes en desuso. Muebles destartalados. Zapatos desgastados. Lámparas desfasadas. Electrodomésticos rotos o anticuados. Herramientas infra-utilizadas. Maletas maltratadas. Ordenadores y consolas obsoletas. Revistas antiguas. Bicicletas estropeadas. Cables y alargadores de todo tipo.

La mayoría de las personas tenemos una resistencia natural a deshacernos de nuestras posesiones por temor a que algo pueda hacernos falta en el futuro o por algún apego personal. Creemos realmente que los teléfonos móviles viejos se convertirán de la noche a la mañana en antigüedades y que podremos lucrarnos con su venta. Nos engañamos pensando que dentro de muchos años nuestros trastos viejos saldrán a subasta por cantidades indecentes de dinero.

Confundimos lo viejo con lo vintage y tendemos a establecer vínculos emocionales con los objetos materiales; lo podemos entender. Asociamos nuestros objetos a determinadas épocas o personas de nuestra vida presente y pasada. Creemos que deshaciéndonos de un objeto en particular se morirá algo dentro de nosotros y que no nos recuperaremos de la pérdida. También puede ocurrir que algo “nos costó mucho dinero en su día” y ahora nos duele tirarlo a la basura.

El apego que sentimos hacia los trastos viejos y objetos es normal y comprensible. No es nuestra intención que se deshagan de las cosas que para ustedes tienen gran valor sentimental pero sí queremos darle algunos consejos sobre cómo evitar que terminen mudando también su basura.

Nuestros consejos

Es por ello que cuando tengan en la mano un objeto con el que dudan qué hacer, háganse las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo fue la última vez que lo utilizaron? Si fue hace más de un año, es probable que no lo echen en falta en su nueva casa.
  • ¿Todavía funciona? ¿Se puede reparar? ¿Merece la pena hacerlo? Es increíble la cantidad de trastos viejos estropeados que guardamos y que “algún día repararemos”. Quizá sea el momento de pasar página.
  • ¿Encaja con la decoración de su nueva casa? Si se trata de algún tipo de mueble o artículo de decoración, ¿tenemos claro que combina con el resto de elementos? Quizá necesitemos empezar de cero.
  • ¿Tenemos sitio para ello? Dependiendo de cómo sea nuestra nueva casa, es posible que no dispongamos de tanto sitio y no podamos permitirnos almacenar tantos objetos. No tiene sentido mudar cosas que simplemente van a añadir al desorden de nuestro nuevo hogar.

qué hacer con los trastos viejos en una mudanza

En lo último que queremos hacer hincapié es en que si han tomado la decisión de hacer un poco de espacio en su vida y deshacerse de los trastos viejos, tengan en cuenta que no se puede tirar todo al contender de la basura. Recuerden hacer buen uso de los puntos verdes y sean cívicos y responsables con el reciclaje.

Existen contendedores específicos para la ropa usada aunque también pueden optar por venderla a tiendas de segunda mano o llevarla directamente a la organización o iglesia que mejor les parezca.  Para los muebles viejos, existen empresas que se los recogen directamente en casa, sin coste. Los artículos electrónicos pueden venderse en el mercado de segunda mano. Hay muchas opciones diferentes a la de simplemente arrojar todo a la basura.

Practiquen las 3R de la ecología

En definitiva, sean responsables y practiquen las tres erres (3R) de la ecología:

  • Reduzcan (y no compren tantas cosas)
  • Reutilicen (dándole una segunda oportunidad a algunos objetos)
  • Reciclen (y el medio ambiente se lo agradecerá)

¿Y ustedes? ¿Hay algún objeto del que no consiguen desprenderse y que les persigue mudanza tras mudanza? ¡Confiesen! Nos interesa saberlo…