Hacer una mudanza embarazada

hacer una mudanza embarazada

Tiene su lógica. Muchas de las mudanzas que se llevan a cabo en el mundo se deben a que pequeñas familias se convierten gradualmente en grandes familias. Muchas mudanzas son debidas a que las familias tienen planes de incrementar el número de integrantes en el corto o medio plazo. Se busca por ello una vivienda que tenga una habitación más para el niño, o un jardín más grande para el perro, o que esté más cerca de los buenos colegios. Se pretende acoger más cómodamente al núcleo familiar para llevar a cabo un proyecto de futuro en común.

Tiene pues su lógica que llegado el momento del traslado exista en el núcleo familiar una mujer embarazada y posiblemente preocupada por el papel que debe o puede jugar durante la mudanza. Hoy nos queremos dirigir a todas esas mujeres. Hoy nos queremos dirigir a ti, mujer embarazada que estás leyendo estas líneas porque planeas hacer una mudanza embarazada.

Es probable que si estás embarazada y te enfrentas a una mudanza, tu mayor estrés se deba al hecho de que quieres realmente colaborar pero que no sabes si debes hacerlo, o cómo hacerlo; ¿es bueno pasar por un trance así durante el embarazo? ¿Qué papel debes jugar? ¿Hacer una mudanza embarazada implica algún tipo de riesgo?

Vaya por delante que, por supuesto, no debes hacer sobre-esfuerzos de ningún tipo, pero esto ya lo sabes y aplica no solamente para una mudanza. A título general, debes hacer un esfuerzo por cuidarte, por el bien de todos. Entonces, ¿cómo puedes hacer una mudanza embarazada? A continuación te ofrecemos algunas sugerencias y consejos al respecto.

Hacer una mudanza embarazada; consejos y sugerencias

  1. Empaqueta todo tú (si quieres). Está claro que no debes cargar peso ni subir o bajar escaleras con cajas y bultos pero, nada te impide empaquetar ni llenar cajas. Si de verdad te sientes con ganas y energías, tómate el empaquetado como “tu tarea”. Sigue los consejos que ya te hemos dado al respecto y, sobre todo, deja de trabajar en ello tan pronto sientas cansancio.
  2. No descuides la alimentación y recuerda estar siempre bien hidratada. El día de la mudanza no es excusa. No descuides tu alimentación normal durante este día y sobre todo, bebe mucha agua. Aunque no participes en la carga de las cajas, los nervios y el estrés de hacer una mudanza embarazada pueden provocar que te deshidrates más rápidamente.
  3. No intentes controlarlo todo ni cargues con toda la responsabilidad. Tienes que asumir que, embarazada o no, el día de la mudanza pueden surgir imprevistos; precisamente durante tu embarazo, has de evitar cargar con la responsabilidad si las cosas salen mal. Los problemas no se deben a tu estado de gestación; ¡los problemas siempre van a surgir! Lo importante es mantener una actitud positiva y delegar la resolución de las contrariedades a tu pareja, familia o amigos.
  4. ¿El vaso medio lleno o medio vacío? Piénsalo; la alternativa a mudarte ahora sería casi inevitablemente mudarte con un recién nacido. ¡Podría ser peor! Mantén una actitud positiva.
  5. Valora seriamente contratar una empresa de mudanzas. Si no cuentas con ayuda de nadie más, inexorablemente deberás contar con ayuda profesional. Ahora bien, siempre es recomendable contratar una empresa de mudanzas; si tu pareja no ha de estar tan pendiente de las cajas, podrá estar más pendiente de ti.

Por supuesto, ¡recomendamos Mudanzas OCM si planeas hacer una mudanza embarazada!

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