Irte a vivir con tu pareja; cuestión de organización

Por fin has dado el paso y vas a irte a vivir con tu pareja. Tienes clarísimo que es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida y tras varios meses viviendo cada uno en su casa, habéis tomado la meditada decisión de juntar vuestros destinos bajo un único techo.

Si te encuentras en este momento tan dulce de la vida y vas a irte a vivir con tu pareja, es muy probable que afrontes los días con ganas y energía. Tendrás ilusión por el nuevo camino que emprendéis y lo verás todo de color de rosa. A todos nos ha tocado y ciertamente son momentos que nunca se olvidan y quedan en el recuerdo para siempre.

Ahora bien, lamentamos decirte que todo lo anterior implica que irremediablemente deberéis pasar por una mudanza, bien sea para que tu pareja se traslade a tu casa, para que tú te traslades a la suya o para que, conjuntamente, os trasladéis a una casa completamente nueva. Irte a vivir con tu pareja puede ser una pesadilla logística si no se planifica adecuadamente.

Hoy queremos darte algunos consejos que harán este proceso lo menos doloroso posible y asegurarán que la mudanza no quede empañada por la inexperiencia o la falta de organización.

irte a vivir con tu pareja

Irte a vivir con tu pareja; consejos para sobrevivir a la mudanza

1.- Hacer inventario. Es imprescindible que antes de irte a vivir con tu pareja se hagan dos inventarios de todo lo que contiene cada casa, con el fin de detectar muebles, enseres y objetos duplicados. Lo normal es que existan “dos de todo” y llegado este momento habrá que empezar a pensar en qué hacer con los objetos sobrantes; ¿nos quedamos con tu tostadora o la mía? ¿Para qué queremos dos lavadoras? ¿Qué hacemos con dos vajillas completas?

Este proceso debe desembocar necesariamente en una toma de decisiones clara; ¿de qué cosas nos desprendemos? ¿Las vendemos? ¿Las donamos? ¿Llamamos a una empresa de recogida de muebles?

Vaya por delante que la toma de decisiones conjunta sobre qué objetos se quedan y qué objetos se marchan, puede ser un foco de tensión y discusión. Confiamos en que como pareja ilusionada y enamorada, sepáis llevar esto de la mejor manera posible.

2.- Decidir cuál va a ser la vivienda definitiva. Dependiendo mucho de las circunstancias de cada casa, habrá que inexorablemente decantarse por una u otra, existiendo también la opción de trasladarse a una casa completamente diferente.

Quizá tú vivas de alquiler y tu pareja pague hipoteca. Puede que sea al contrario. Es posible que con todos los muebles que habéis decidido mantener, no quepáis ni en una ni en otra. Puede que ambas casas sean más que válidas pero que queráis empezar “de cero”, en una casa que cada integrante de la pareja sienta como suya. Ésta quizá sea la parte más difícil de irte a vivir con tu pareja.

Hay que tener en cuenta que mudarse a una casa nueva implica realizar dos mudanzas, con todo lo que ello supone, pero entendemos que esto puede no ser lo que más pese en la decisión y que existen otros factores que harán inclinarse la balanza hacia un lado u otro.

3.- Hacer una “reforma emocional”. Si, por ejemplo, es tu pareja quien se ha traslado a tu casa, es importante hacer un esfuerzo para que sienta tu casa como la suya. La casa tiene que ser de hecho “vuestra casa”. Por ello es recomendable que se haga una pequeña reforma, redecoración o redistribución, y que esto se haga en pareja. De este modo sentiréis que el resultado os pertenece a los dos.

Puede que tengáis que invertir algo de dinero en esto último, pero recuerda que viviendo juntos vais a ahorrar bastante dinero en muchos apartados en los que, hasta ahora, duplicabais innecesariamente el gasto. Irte a vivir con tu pareja es, sobre el papel, una buena decisión desde el punto de vista económico.

En este sentido queremos recalcar que lo justo no siempre es lo equitativo. Desde Mudanzas OCM no queremos inmiscuirnos mucho en tus finanzas domésticas pero los miembros de una pareja no cuentan siempre con los mismos ingresos por lo que habrá que tomar decisiones en cuanto al aporte de cada uno a la economía común, llegado el momento de irte a vivir con tu pareja.

La tentación puede ser la de “pagar todo a medias” pero aunque esto sea lo equitativo, no tiene por qué ser lo más justo. Quizá uno de vosotros gane significativamente más que el otro y esto deberá ser tenido en cuenta, pero esto no deja de ser nuestra opinión. Al fin y al cabo, más sabe el loco en su casa que el cuerdo en casa ajena.

En lo que sí nos manifestamos claramente es en que tanto si sólo se muda uno de los miembros de la pareja como si ambos os movéis a una nueva vivienda, lo mejor es confiar la mudanza a una empresa consolidada como Mudanzas OCM; ¿para qué estropear un momento tan bonito intentando hacer la mudanza por vuestra cuenta?

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