La descarga de la mudanza

Se hace mucho énfasis en la elección de una empresa de mudanzas profesional, en cómo empaquetar nuestros muebles y pertenencias, en qué hacer con los niños y mascotas durante el traslado, o en qué cómo mudarse a otro país pero, ¿qué pasa con la descarga de la mudanza? ¿Qué sucede cuando tenemos en la puerta de nuestra nueva casa al camión cargado y con una cuadrilla de trabajadores esperando nuestras instrucciones?

Aunque la empresa de mudanzas tenga bastante claro cómo debe proceder en lo relativo a la descarga de la mudanza, la realidad es que en última instancia esperan tus instrucciones porque, lo quieras o no, tú mandas.

Vayamos pues con algunos apuntes a tener en cuenta en la descarga de la mudanza para que, además de empezar bien el día, lo termines con una sonrisa de satisfacción.

 

descarga de la mudanza

 

La descarga de la mudanza; bien está lo que bien acaba

  • Asegúrate de que tu casa esté limpia, pintada y, como no puede ser de otra manera, ¡vacía! Todo ha de estar preparado para que la descarga de la mudanza pueda comenzar en cuanto llegue el camión.
  • Dependiendo de cómo hayas acordado pagar a la empresa de mudanzas, ten a mano dinero si se ha quedado algo pendiente de pago. Quizá te lo exijan antes de la descarga de la mudanza.
  • Si nos hiciste caso en la elaboración de un inventario con tus cosas, intenta cotejarlo conforme las cajas vayan saliendo del camión de la mudanza.
  • Indica a los operarios dónde querrás cada caja o mueble, y cuál es el plan general de acción; ¿quieres todas las cajas en el salón para luego distribuirlas tú mismo, o quieres que cada caja vaya a la habitación correspondiente, según indique la propia caja?
  • Inspecciona los artículos y muebles frágiles antes de que termine la descarga de la mudanza y se vaya el camión. De este modo, será más fácil que hagas una reclamación.
  • Empieza a desempaquetar la cocina y el dormitorio. Puesto que no terminarás la mudanza en el mismo día, te hará falta poder hacerte la cena e irte a la cama, para empezar el día siguiente con fuerzas renovadas.

Si sigues estos consejos, es probable que puedas dormir tranquilamente la primera noche en tu nueva casa, ¡cenado y duchado!