Mudarte estando enfermo

Lamentablemente, mudarte estando enfermo es algo bastante habitual y lo cierto es que tiene su lógica. Las semanas previas a una mudanza pueden hacer mella en nuestra salud y uno de los efectos del estrés es precisamente que las defensas de nuestro cuerpo se resientan. Es posible que, cuando se acerque la fecha del traslado, empieces a sentir algún dolor y sospeches que no todo anda bien. Puede tratarse de un poco de fiebre, un leve dolor de garganta, de cabeza o incluso de un malestar general. Que no cunda el pánico.

En primer lugar, ¿estás realmente enfermo o se trata de algo temporal o estacional, como podría ser una alergia?

En segundo lugar, ¿estás durmiendo todo lo necesario? Quizá, con los nervios propios de toda mudanza, te esté costando conciliar el sueño más de lo normal por las noches. Puede que simplemente estés cansado y lo que necesites sean ocho buenas horas de descanso ininterrumpido.

 

mudarte estando enfermo

 

Si, a pesar de todo, tienes claro que vas a mudarte estando enfermo porque vas a caer con gripe o un fuerte constipado, empieza a tomar algunas precauciones para aliviar en lo posible los efectos de la enfermedad. Por ejemplo:

Mudarte estando enfermo; algunas recomendaciones

  • Haz algo de ejercicio ligero. Parece mentira pero sudar ayuda a eliminar toxinas y gérmenes y esto contribuye a una recuperación más rápida. No te excedas.
  • Descansa un día completo. Si la agenda lo permite y no vas a poder evitar mudarte estando enfermo, toma algún día de reposo completo antes del día clave. De este modo tendrás el cuerpo, por lo menos, algo más descansado.
  • Acude al médico para descartar que no tengas nada realmente grave…
  • Busca ayuda adicional. Mudarte estando enfermo puede conllevar que no tengas fuerzas para levantar ni una sola caja, motivo por el que quizá necesites más ayuda de la prevista. Llama a algún amigo o familiar; ¡necesitarás refuerzos!

¡Desde Mudanzas OCM sólo nos queda desearte una pronta recuperación!