Mudanzas Terrassa con Mudanzas OCM

Mudanzas OCM es una empresa dedicada al sector del transporte de mercancías desde hace prácticamente cien años. Han sido cuatro generaciones de trabajadores las que se han dedicado a ello y esta experiencia es la que ahora pone a disposición de todos sus clientes a través de su servicio de Mudanzas Terrassa; un servicio de origen local y alcance internacional. Ahora bien, cabe preguntarse qué es lo que diferencia a Mudanzas OCM de otras empresas del sector. Veámoslo.

Mudanzas Terrassa; una empresa local que llega a cualquier parte

mudanzas terrassa

Éstos son algunos de los motivos por los que el servicio de Mudanzas Terrassa de Mudanzas OCM marca distancias con el de empresas que intentan imitarnos u ofrecer un servicio parecido.

  • Nos gusta lo que hacemos, tanto al equipo gestor de la empresa como a nuestros operarios. Mudanzas Terrassa es un servicio que se presta con una sonrisa.
  • La relación calidad precio de Mudanzas Terrassa es, simplemente, la mejor. Te retamos a que pidas un presupuesto sin compromiso para comprobarlo por ti mismo.
  • Somos rápidos y ágiles. Trabajamos con conocimiento de causa y de manera cuidadosa pero no perdemos tiempo al hacerlo.
  • Para ofrecerte el servicio de Mudanzas Terrassa nos servimos de los mejores vehículos y de las más modernas herramientas en términos de elevación; plataformas montamuebles adaptadas para cada trabajo y necesidad.
  • Prestamos un servicio integral porque no sólo ofrecemos mudanzas. Contamos con un servicio de guardamuebles, trasteros y traslado de pianos. También disponemos de un servicio de post-mudanza, ideado para que uno de nuestros trabajadores te ayude en casa con los pequeños montajes, arreglos y reparaciones que suelen ser necesarios.

Por todos estos motivos te recomendamos que llames ya, o que te comuniques con nosotros mediante el formulario del lateral derecho de esta página. Haznos llegar tu necesidad y permite que te ayudemos con la mudanza; no te arrepentirás de recurrir a nuestro servicio de Mudanzas Terrassa.

Los beneficios de mudarse a una casa más pequeña

mudarse a una casa más pequeña

Parece que cuando uno progresa en la vida, las circunstancias le obligan a mudarse a casas cada vez mayores, bien sea para guardar y proteger todas las posesiones materiales que vamos adquiriendo, bien sea para dar cabida a una familia que inevitablemente ha crecido. No olvidemos tampoco que la tenencia de ciertos animales de compañía implica también una asignación de espacio para el uso y disfrute de éstos.

Es por ello que poseer una “gran casa” es muchas veces sinónimo de éxito o riqueza y ciertamente esta correlación se dará en muchas ocasiones pero no tiene por qué ser el caso siempre.

Existen muchas personas y familias que optan por mudarse a una casa más pequeña y esto no siempre quiere decir que se estén “apretando el cinturón”, aunque lo cierto es que una vivienda más pequeña siempre llevará aparejado un menor coste en términos relativos.

Hoy queremos exponer algunos de los beneficios de mudarse a una casa más pequeña para que lo valoren y lo tengan por lo menos en cuenta el día que se estén planteando un cambio de vivienda.

Beneficios de mudarse a una casa más pequeña

1.- Mudarse a una casa más pequeña = más tiempo libre. Cuanto menos tiempo dediquen a limpiar, más tiempo libre tendrán para dedicar a otros asuntos. Evidentemente, una casa más pequeña requerirá menos tiempo para limpiarla. No creemos que esto necesite mucha más explicación.

2.- Mudarse a una casa más pequeña = menos trastos. Cuanto más pequeña sea la casa, menos trastos acumulará. Con el espacio sucede lo mismo que sucede con el dinero en ocasiones; “tanto tienes, tanto gastas”. Si su casa es grande y dispone de mucho espacio, será más difícil desprendernos de los muebles y enseres viejos dado que los podremos almacenar “sin coste”. En una casa pequeña tendremos sólo lo imprescindible y no habrá lugar para los trastos viejos.

3.- Mudarse a una casa más pequeña = facturas menos abultadas. En una casa de menor tamaño las facturas de suministros como la electricidad o el gas serán también menores, como no puede ser de otra manera. Otra ventaja es que una casa pequeña necesitará una menor inversión en aislamiento térmico y esto redundará también en beneficio de un menor coste general.

4.- Mudarse a una casa más pequeña = menor mantenimiento. Si les gusta hacer el mantenimiento ustedes mismos, una casa pequeña hará los trabajos más asumibles y es en general más agradecida. Los pequeños cambios que hagamos serán además más visibles.

5.- Mudarse a una casa más pequeña = reducción de tiempos de desplazamiento. Si se plantean vivir en una casa más pequeña, es más probable que puedan permitirse una casa más cercana al núcleo urbano de su ciudad y que esté mejor ubicada. Dependiendo de dónde trabajen o dónde deban desplazarse diariamente, esto puede ser una gran ventaja.

6.- Mudarse a una casa más pequeña = menor hipoteca. Nuestro consejo Mudanzas OCM es que si se mudan de una casa grande a una más pequeña, intenten mantener la cuota de su hipoteca. Con ello conseguirán acortar el plazo de amortización de la misma y se liberarán antes de esta obligación.

7.- Mudarse a una casa más pequeña = mayor funcionalidad. Los chalets en varias alturas son grandes y hermosos pero no siempre es cómodo pasarse el día subiendo y bajando escaleras, especialmente para las personas mayores. Existen alternativas de vivienda en una sola planta muy funcionales y prácticas que deben tenerse en cuenta.

Como curiosidad les dejamos esta información sobre la casa más pequeña del mundo; ¡muy funcional y sin trastos!

Lo último que queremos decirles es que desde Mudanzas OCM les trataremos con la máxima seriedad y profesionalidad, independientemente del tamaño de su casa; ¿a qué están esperando para llamar y pedir presupuesto?

El mercado de la vivienda; ¿momento para comprar?

mercado de la vivienda
¿Qué está pasando con el precio de vivienda? ¿Es buen momento para comprar? ¿Podré vender mi casa por fin? ¿Los bancos están concediendo hipotecas? ¿Dónde están subiendo más los precios? ¿Es verdad lo que dice la prensa? ¿Debemos hacer caso y lanzarnos a comprar una casa?

Muchas de estas preguntas se las estarán haciendo muchos de ustedes, sobre todo porque en las noticias escuchamos que “la crisis ha terminado” y que “el precio de la vivienda se está recuperando”. Si es cierto que los precios han tocado ya suelo, lo lógico sería comprar ahora, ¿no?

Desde Mudanzas OCM queremos exponerles los hechos de la manera más imparcial posible para que si han de tomar una decisión de compra (o venta) de una vivienda, por lo menos la tomen de una manera informada.

El mercado de la vivienda; algunas consideraciones

1.- En primer lugar, sepan que la evolución del mercado de la vivienda dependerá efectivamente de la marcha de la economía y todavía ha de confirmarse que España haya salido ya de la recesión. Ciertamente se ofrecen ya datos positivos de crecimiento pero hay que ser cautelosos y esperar a comprobar si la economía sigue creciendo a este ritmo a medio y largo plazo.

2.- En segundo lugar, tengan en cuenta que la agenda política y electoral del presente año 2015 podría afectar muy directamente a la hipotética recuperación y al mercado de la vivienda. Uno de los peores males para el crecimiento es la incertidumbre y las elecciones generan precisamente eso. Cuando la población siente miedo o expectación ante un cambio, puede volverse más conservadora en relación al consumo y dilatar sus decisiones de compra, lo cual frena la recuperación.

Parece existir consenso en que el precio de la vivienda aumentará a lo largo del 2015 y que lo hará hasta en un 2,5%. Hasta aquí, son buenas noticias, sobre todo por lo que supone para la economía. Tengamos en cuenta que el sector de la construcción es muy importante en España y que si se reanima el mercado de la vivienda, esto beneficiará a todos.

Ahora bien, cuando se habla de cifras de crecimiento del precio de la vivienda, muchas veces se habla de incrementos medios en el precio para todo el país, en lugar de dar las cifras por comunidades o provincias. Dependiendo de dónde vivan ustedes, los incrementos (o descensos) podrán variar mucho por lo que les recomendamos que no crean ciegamente las estadísticas ofrecidas por los medios de comunicación sobre el mercado de la vivienda.

3.- En tercer lugar, sí parece que es posible acceder de nuevo a una hipoteca pero ya no es tan sencillo como antes. Los bancos son mucho más cautelosos en la concesión de crédito y más exigentes con sus criterios de solvencia, garantía y capacidad de pago.

Es muy probable también que cuando se dispongan a solicitar la hipoteca para una vivienda que tengan pensado comprar, el propio banco les ofrezca una vivienda alternativa de su propiedad, de las muchas viviendas que la banca se ha adjudicado durante los últimos años. Es una realidad que le será más fácil conseguir financiación para una vivienda del banco que para la vivienda de un tercero. Ténganlo en cuenta.

En posts posteriores seguiremos hablando sobre el mercado de la vivienda. Nuestra intención era simplemente darles algunas pinceladas sobre la situación actual.

Lo que sí quisiéramos decirles es que, independientemente de la evolución de los precios, han de meditar mucho las decisiones que tomen en este sentido. Existen muchas viviendas disponibles en el mercado y si no tienen una especial urgencia por comprar, no se apresuren a ello. Al contrario que en el año 2006, no existe hoy día escasez de viviendas por lo que no hagan caso de lo que le puedan decir los vendedores con los que se encuentren.

Ahora bien, del mismo modo que les decimos que no tengan prisa, también les decimos que si encuentran una vivienda que les gusta, la pueden pagar cómoda y sobradamente y el banco les concede la financiación, no lo piensen mucho tampoco. Al fin y al cabo, si la vivienda es para uso propio y planean vivir en ella durante muchos años, no importa tanto si el precio baja otro 1% o no.

Y recuerden que cuando hayan encontrado un nuevo hogar, ¡pueden confiar en Mudanzas OCM para ayudarles con la mudanza!

Qué hacer con los trastos viejos en una mudanza

¿Se les ha ocurrido que una mudanza es probablemente el mejor momento de sus vidas para, de una vez por todas, poner orden en casa y deshacerse de los trastos viejos? ¿Son conscientes de que bajo las camas, en los cajones y en los armarios, en los altillos y en los baúles, hay muchos objetos y trastos inservibles que quizá ni siquiera recordamos poseer pero que también habrá que inevitablemente empaquetar y trasladar? ¿De verdad que es inevitable? Nosotros creemos que no.

¿Qué hacer con los trastos viejos?

Es una pena que no aprovechemos la mudanza para localizar todos los trastos viejos que tenemos en casa y empezar a tomar decisiones sobre su nuevo destino; ¿tirar? ¿Reciclar? ¿Donar? ¿Reutilizar? ¿Reparar?

Trastos viejos y bártulos de todo tipo. Ropa vieja. Teléfonos móviles descartados. Cargadores (a granel). Juguetes en desuso. Muebles destartalados. Zapatos desgastados. Lámparas desfasadas. Electrodomésticos rotos o anticuados. Herramientas infra-utilizadas. Maletas maltratadas. Ordenadores y consolas obsoletas. Revistas antiguas. Bicicletas estropeadas. Cables y alargadores de todo tipo.

La mayoría de las personas tenemos una resistencia natural a deshacernos de nuestras posesiones por temor a que algo pueda hacernos falta en el futuro o por algún apego personal. Creemos realmente que los teléfonos móviles viejos se convertirán de la noche a la mañana en antigüedades y que podremos lucrarnos con su venta. Nos engañamos pensando que dentro de muchos años nuestros trastos viejos saldrán a subasta por cantidades indecentes de dinero.

Confundimos lo viejo con lo vintage y tendemos a establecer vínculos emocionales con los objetos materiales; lo podemos entender. Asociamos nuestros objetos a determinadas épocas o personas de nuestra vida presente y pasada. Creemos que deshaciéndonos de un objeto en particular se morirá algo dentro de nosotros y que no nos recuperaremos de la pérdida. También puede ocurrir que algo “nos costó mucho dinero en su día” y ahora nos duele tirarlo a la basura.

El apego que sentimos hacia los trastos viejos y objetos es normal y comprensible. No es nuestra intención que se deshagan de las cosas que para ustedes tienen gran valor sentimental pero sí queremos darle algunos consejos sobre cómo evitar que terminen mudando también su basura.

Nuestros consejos

Es por ello que cuando tengan en la mano un objeto con el que dudan qué hacer, háganse las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo fue la última vez que lo utilizaron? Si fue hace más de un año, es probable que no lo echen en falta en su nueva casa.
  • ¿Todavía funciona? ¿Se puede reparar? ¿Merece la pena hacerlo? Es increíble la cantidad de trastos viejos estropeados que guardamos y que “algún día repararemos”. Quizá sea el momento de pasar página.
  • ¿Encaja con la decoración de su nueva casa? Si se trata de algún tipo de mueble o artículo de decoración, ¿tenemos claro que combina con el resto de elementos? Quizá necesitemos empezar de cero.
  • ¿Tenemos sitio para ello? Dependiendo de cómo sea nuestra nueva casa, es posible que no dispongamos de tanto sitio y no podamos permitirnos almacenar tantos objetos. No tiene sentido mudar cosas que simplemente van a añadir al desorden de nuestro nuevo hogar.

qué hacer con los trastos viejos en una mudanza

En lo último que queremos hacer hincapié es en que si han tomado la decisión de hacer un poco de espacio en su vida y deshacerse de los trastos viejos, tengan en cuenta que no se puede tirar todo al contender de la basura. Recuerden hacer buen uso de los puntos verdes y sean cívicos y responsables con el reciclaje.

Existen contendedores específicos para la ropa usada aunque también pueden optar por venderla a tiendas de segunda mano o llevarla directamente a la organización o iglesia que mejor les parezca.  Para los muebles viejos, existen empresas que se los recogen directamente en casa, sin coste. Los artículos electrónicos pueden venderse en el mercado de segunda mano. Hay muchas opciones diferentes a la de simplemente arrojar todo a la basura.

Practiquen las 3R de la ecología

En definitiva, sean responsables y practiquen las tres erres (3R) de la ecología:

  • Reduzcan (y no compren tantas cosas)
  • Reutilicen (dándole una segunda oportunidad a algunos objetos)
  • Reciclen (y el medio ambiente se lo agradecerá)

¿Y ustedes? ¿Hay algún objeto del que no consiguen desprenderse y que les persigue mudanza tras mudanza? ¡Confiesen! Nos interesa saberlo…

Detalles de última hora a tener muy en cuenta en una mudanza

Como decíamos en nuestro post anterior, una mudanza genera estrés y puede llegar a ser un acontecimiento bastante traumático. Es habitual que se produzcan roces entre los miembros de la familia y no siempre sabemos lidiar bien con la presión que supone el traslado. Es por ello que si hemos optado por contratar los servicios de una compañía de mudanzas, debemos procurar que ésta sea de confianza y de reconocido prestigio. Si contamos con ayuda profesional podremos ceder el bastón de mando en ciertos aspectos e intentar disfrutar un poco más del día.

Existen compañías de mudanzas de todos los tamaños y colores. Quizá sólo necesiten trasladar algunos muebles. Es posible que posean objetos de mucho valor o antigüedades que requieran de un cuidado especial. Pueden requerir servicios de guardamuebles. Busquen la empresa que mejor se adapte a sus necesidades. Pidan recomendaciones a sus amigos y conocidos y contraten la empresa con la que se sientan más cómodos. Cuando se hayan decidido por una compañía de mudanzas (esperamos que se trate de Mudanzas OCM), acuerden con ellos una fecha. Nuestra recomendación aquí es que si efectivamente eligen nuestra empresa, no dejen de llamarnos para cualquier duda o detalle que necesiten resolver con anterioridad al día del “desembarco”.

También hemos comentado en este blog que la planificación es de vital importancia. Como si se tratara de una boda, de unas vacaciones o de un gran evento, hay que planear con mucha anticipación para evitar desagradables sorpresas con los detalles de última hora en una mudanza. Especial atención merecen ciertos aspectos de la mudanza que no se pueden resolver el mismo día del traslado y que tendremos que haber resuelto con anterioridad. Son los siguientes:

detalles de última hora en una mudanza

¿Qué hago en la mudanza con toda la comida que tengo la nevera?

La mudanza es el mejor momento para descongelar y limpiar la nevera. Procuren no hacer grandes compras de productos frescos antes del traslado de modo que no se eche comida a perder. Los productos congelados se pueden trasladar en una nevera portátil pero tengan en cuenta que si se rompe la cadena de frío y se descongelan total o parcialmente, es peligroso volver a congelarlos. La opción más recomendable es dar la comida sobrante a familiares o vecinos.

¿Y los suministros? (gas, electricidad, agua, teléfono, televisión, Internet, etc.)

Fundamental. Lógicamente no queremos que se siga cobrando el consumo en la casa que abandonamos y por supuesto necesitamos todos estos servicios en la nueva casa. Hay que contactar a todos los proveedores y avisar de nuestro próximo cambio de domicilio, así como coordinar la visita de sus correspondientes instaladores. Consejo especial Mudanzas OCM: éste es un muy buen momento para renegociar tarifas con todas las compañías. ¡Aprovechen la ocasión!

¿Qué va a pasar con mi correo postal?

Hagan una lista de todas las empresas, personas y organizaciones que les remiten correo a casa; verán cómo hay muchas más de las que piensan. Deberán notificar a todos su cambio de dirección. Es importante que en todo caso dejen su nueva dirección a quien corresponda (nuevos propietarios o inquilinos, vecinos, etc.) con el objetivo de que les reenvíen las cartas que todavía lleguen a su nombre.

¿Y mis joyas?

No sólo sus joyas. Nuestro consejo es que tanto sus joyas como cualquier otro objeto de valor sean trasladados por ustedes. Relojes, pasaportes, llaves o escrituras, pueden ir en una pequeña maleta o bolsa de mano y apartada del resto de cajas de la mudanza. Quizá quieran meter aquí los mandos a distancia de la televisión o incluso el abridor de botellas. Piensen que unas de las primeras cosas que querrán hacer al llegar a su nueva casa sea (quizás) sentarse a ver la televisión con una cerveza en la mano.

¿Y qué hago con los niños? ¿Y el perro?

Queríamos dejar esto para el final porque lo consideramos uno de los aspectos más importantes. Lo ideal es que nuestros hijos y mascotas no estén presentes el día de la mudanza, siempre y cuando podamos evitarlo. Si algún amigo o familiar puede hacerse cargo de ellos, muchísimo mejor. De este modo evitamos distracciones y frustraciones adicionales innecesarias. Ahora bien, si no tienen más remedio y les acompañan los más pequeños, no dejen de consultar nuestro post dedicado a ellos.

El día de la mudanza y una vez todo haya sido cargado en el camión, recuerden dar una última vuelta (o varias) a la casa y asegúrense de que todo está en orden. Intercambien su teléfono móvil con el chófer del camión.

Por último les recomendamos también que cuando lleguen todos a destino, estén muy disponibles para los empleados del servicio de mudanzas. Lo ideal es que ustedes puedan ir indicándoles dónde va cada caja. De este modo, cada objeto estará en su habitación o estancia correspondiente y no hará falta mover más cajas.

Hasta aquí nuestros consejos de hoy. En lo que no le podemos ayudar es en el desempaquetado; esto se lo dejamos a ustedes… 🙂