Tu primera mudanza; ¿sabrás estar solo en casa?

Al indicar “primera mudanza” hoy nos queremos referir a la primera mudanza que hacemos todos cuando abandonamos el nido del hogar familiar, dejando atrás la seguridad y el calor del abrigo de nuestros padres para independizarnos y afrontar la vida por nuestra cuenta.

La edad a la que realizas la primera mudanza puede variar mucho, dependiendo del país en que te encuentres. En España, por ejemplo, los hay nunca se marchan de casa de sus padres, o que por lo menos les cuesta mucho. No es atípico que se viva con los padres de uno hasta bien entrada la treintena. En otros países, como puede ser Francia, los jóvenes salen corriendo de casa a la menor oportunidad y se independizan, aunque sea en precario, antes de cumplir los veinte.

solo en casa tu primera mudanza

Pero hoy no se trata de juzgarte ni de animarte a irte a vivir por tu cuenta. Hoy sólo queremos darte algunos consejos para que, cuando empieces a pensar en ello, lo hagas con conocimiento de causa.

Aspectos a tener en cuenta de tu primera mudanza

1.- Encuentra el sitio adecuado. Lo normal (aunque hay excepciones, claro está) es que tus padres no te estén metiendo prisa por lo que procura tomar el tiempo necesario para meditar sobre qué es mejor para ti; ¿qué tipo de vivienda se adapta mejor a tu estilo de vida? ¿Vas a poder vivir solo o vas a tener que compartir piso? ¿Qué es exactamente lo que te puedes permitir? ¿A qué distancia estarás de tu trabajo y cuánto dinero deberás invertir en transporte todos los días?

La alternativa de muchos jóvenes suele ser la de compartir piso, haciendo que la primera mudanza sea mucho más llevadera. Hacerlo de este modo te permite además ponerte a prueba “en el mundo real”, en lugar de marcharte de golpe a vivir completamente a solas. No tengas prisa en tomar esta decisión.

2.- Tus quehaceres diarios. Tienes que empezar a mentalizarte de que muchas de las tareas del hogar que hasta el momento de tu primera mudanza ni siquiera entendías cómo funcionaban (¿Cómo llega la ropa limpia hasta mi armario? ¿Quién abastece la nevera sin que nunca falte de nada?) van a ser ahora responsabilidad exclusivamente tuya. Tener una casa organizada no es difícil pero requiere de cierta disciplina; ¿serás capaz de afrontarlo?

3.- Haz presupuesto. Teniendo en cuenta los gastos de alquiler que deberás asumir, así como lo que deberás invertir en comida y mantenimiento general de tu futura casa, ¿tienes claro hasta dónde puedes gastar? ¿Vas a tener que apretarte el cinturón? Cuanto antes tengas claro esto, mejor.

4.- Cuídate. Viviendo con tus padres habrás tenido la suerte de disfrutar de comida casera, fruta fresca y buena cocina en general. No descuides esto cuando te vayas a vivir por tu cuenta e intenta obligarte a cocinar, un mínimo de tres veces por semana. No te saltes comidas ni abuses del bar de la esquina para salir del paso; tu cuerpo te lo agradecerá y evitarás preocupar a tu madre por tu mal aspecto cada vez que la veas.

5.- Sé comunicativo. Si tu primera mudanza implica que vayas a compartir piso con alguien, es importante que hables y te expreses, especialmente a la hora de acordar reglas de comportamiento y convivencia. Si hay algo que no te gusta, hazlo saber a quien corresponda cuanto antes pero con delicadeza; es importante ir limando asperezas desde el principio.

6.- Dale una llave de repuesto a alguien de confianza y que viva cerca de ti.

7.- Después de tu primera mudanza, sigue en contacto con tus seres queridos. Es muy probable que en cuanto salgas por la puerta, tus padres empiecen a echarte de menos. No te olvides de llamar regularmente a casa y de visitar a menudo, ¡y evita hacerlo cargado con una bolsa de ropa sucia!

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