Hacer una mudanza por tu cuenta; los errores más comunes

Llegado el momento de mudarte, dependiendo de lo atrevido que seas y de cuántas pertenencias hayas acumulado a lo largo de los años, optarás por contratar los servicios de una empresa de mudanzas profesional o decidirás hacer la mudanza por tu cuenta. A priori, el trabajo manual de cargar bultos y cajas puede parecer una labor poco cualificada al alcance de cualquiera, pero las apariencias engañan.

mudanza por tu cuenta

No te ocultaremos nuestro punto de vista: siempre es recomendable dejar la mudanza en manos expertas, pero respetamos a aquellas personas que deciden ocuparse ellas mismas. Ahora bien, sí queremos avisarte de algunos de los riesgos, errores y hasta peligros con los que puedes encontrarte cuando hagas la mudanza por tu cuenta. Si no podemos convencerte de que contrates los servicios de Mudanzas OCM, sí queremos que por lo menos estés lo más preparado posible para la aventura que supone el traslado de una casa. El objetivo es que ahorres con ello dinero, tiempo y que evites lesiones innecesarias.

Errores que quizá cometas cuando hagas la mudanza por tu cuenta

Presuponer que siempre es más barato hacer una mudanza por tu cuenta

Es probable que tu lógica sea aplastante a la hora de comparar la inversión que supone mudarte con la ayuda de un profesional con el dinero que te costará hacer la mudanza por tu cuenta, pero queremos hacer que reflexiones bien sobre ello. Sí es cierto que, si tu mudanza es local, tienes ya algo de experiencia en mudanzas y dispones de muchos amigos dispuestos a ayudarte, es probable que tenga sentido hacer la mudanza sin ayuda externa.

Ahora bien, si no cumples con estos requisitos, es posible que sea peor el remedio que la enfermedad. ¿Sabes lo que cuesta alquilar una furgoneta o camión? ¿Tienes experiencia conduciendo este tipo de vehículos? ¿Cuánto cuestan las cajas de embalaje? ¿Necesitas algún tipo de herramienta en particular para los trabajos de bricolaje que seguro que deberás acometer? ¿Hay ascensores en las viviendas origen y destino? ¿Cómo tienes pensado mover la nevera, la lavadora o el lavavajillas? ¿Cuentas con la ayuda suficiente?

Creer que dispones de mucho tiempo para preparar la mudanza

Uno de los errores más comunes al hacer una mudanza por tu cuenta es creer que dispones de todo el tiempo del mundo. La consecuencia de ello es que no dedicarás el tiempo suficiente a la pre-mudanza (embalaje y empaquetado, preparación, organización, etc.) y, con toda probabilidad, se te acumulará el trabajo. Desmontar muebles requiere su tiempo. No siempre habrá un bien sitio para aparcar la furgoneta. Alguien se tendrá que ocupar de pasear a tu perro. Los niños no pueden cargar cajas y tampoco pueden interferir en la mudanza. Éstos son sólo algunos de los problemas que requieren de tu atención, y la requieren con antelación al día del traslado. No lo dejes todo para el último momento.

Elegir un vehículo de tamaño inadecuado

Éste es posiblemente el error más común cuando haces una mudanza por tu cuenta. Los alquileres de furgonetas no son baratos y no puedes permitirte el lujo de volver a la empresa de alquiler para cambiar el vehículo por uno más grande o más pequeño (dependiendo del sentido en el que te hayas equivocado); ello implicaría una gran pérdida de tiempo y seguramente alguna penalización económica. ¿La alternativa? Si la furgoneta es demasiado pequeña, deberás dejar objetos en tierra, lo cual es poco factible. Si el vehículo es demasiado grande, te arriesgas a que se rompan o caigan tus cosas si no aseguras la carga debidamente en el interior.  Otra posibilidad es que algún amigo te preste su furgoneta, pero los problemas son los mismos.

Asumir que no necesitarás ayuda de nadie

Es prácticamente imposible que puedas acometer una mudanza por tu cuenta sin ayuda alguna. Trasladar el contenido completo de una casa a otra es una hazaña ambiciosa, incluso si la haces en pareja, por lo que no es realista creer que puede hacerlo una sola persona.

Por todo ello, a riesgo de sonar repetitivos, recomendamos que por lo menos nos pidas presupuesto. Es posible que te sorprenda el precio y que reconsideres hacer la mudanza por tu cuenta. Tu espalda te lo agradecerá…