Presupuesto

Cómo hacer una mudanza

  • Enviado por: Mudanzas OCM

Las mudanzas son una de las tres situaciones más estresantes en la vida de una persona, junto con las separaciones y la muerte. ¿Cómo podemos hacer este proceso más llevadero? En este artículo te lo explicamos.

Las claves para hacer una mudanza sin estrés: 

Hoy en día, las mudanzas se hacen de forma más habitual que hace unos años. Casi todos nos hemos enfrentado, o tendremos que hacerlo, con este tipo de movimientos en algún momento de nuestras vidas. Con estos sencillos pasos, tu mudanza será mucho más ordenada, planificada y, por tanto, con menos estrés:

  1. Planificación. Antes de hacer cajas, ponte a pensar qué te quieres llevar realmente al nuevo destino y qué puedes tirar o donar. Para ello, ten en cuenta que cuantas más cosas lleves, más cara te saldrá la mudanza; además, has de saber si tienes sitio suficiente en el nuevo lugar, etcétera.
  2. Consulta con diferentes empresas de mudanza. Tanto si vives en Sabadell, Terrassa, Barcelona o Mataró, las compañías te van a solicitar unos días de antelación para pedir permiso al ayuntamiento al aparcar. En cada localidad, la gestión será ligeramente diferente. Pídenos presupuesto sin compromiso.
  3. Cuidado al hacer las cajas. Las empresas de mudanza te pueden hacer las cajas, pero, si los haces tú, ten en cuenta las siguientes recomendaciones: equilibrar el peso y no poner todo lo pesado en las mismas cajas; especificar cuáles son las que tienen objetos frágiles; las cosas delicadas envuélvelas en papel de periódico o en espuma. Procura no usar cajas demasiado grandes ni muy pequeñas. Tampoco está de más dividir la caja por habitaciones y rotular a cual pertenece cada una.
  4. Elige bien el día. Los mejores días para hacer mudanzas son los sábados y domingos por la mañana. El motivo es que es cuando menos tráfico hay y el transporte es más fluido. Si no puedes en fin de semana, evita las horas puntas de lunes a viernes, sobre todo si vives en una gran ciudad.
  5. Déjate algunas cosas para llevarlas tú. Reserva un bolso de aseo y una pequeña maleta para llevar lo imprescindible a mano. De esa manera, podrás tener tu cepillo de dientes o tus cremas cuando llegues a tu destino sin tener que abrir las cajas. En la maleta puedes tener algo de ropa interior, lo que te vayas a poner al día siguiente y un pijama, por ejemplo. 

En definitiva, aunque a nadie le guste hacer mudanzas, a veces no hay más remedio que emprenderlas. Con una buena planificación y haciendo las cosas con tiempo, podemos reducir mucho el estrés que producen estas ocasiones. Sé ordenado y cuidadoso con las cajas y los objetos y así ahorrarás mucho tiempo y quebraderos de cabeza.